Como sabéis, el pasado 30 de enero se celebró, como todos los años, el Día de la Paz. Este día se instituyó en 1964 y fue reconocido por el Ministerio de Educación y Ciencia en 1976 con el objetivo -que también lo es de nuestro sistema educativo- de formar para la paz, la solidaridad y la cooperación entre los pueblos. Un mundo mejor, más justo y sin conflictos es posible. Nosotros, como profesores, tenemos el deber moral de educar a nuestros alumnos para vivir en sociedad, con libertad, con justicia, con paz y también con responsabilidad. Los alumnos tienen el deber, por otra parte, de conocer el mundo en el que viven, sus conflictos y las causas que los producen; han de reflexionar acerca de los problemas que existen a su alrededor y buscar soluciones adecuadas para tratar de resolverlos.
Recordar, en día tan señalado, la labor desempeñada por personas de gran altura moral como Gandhi, M. Luther King, Shirin Ebadi, Wangari Maathai, Martti Ahtisaari o M. Yunus, así como la llevada a cabo por instituciones como Cruz Roja, Amnistía Internacional o ACNUR, por poner sólo tres ejemplos, es asumir nuestra responsabilidad y acercarnos a la realidad. Conocer nuestra historia y entender el mundo que nos rodea es educación para la paz.
Si queréis acercaros a la figura de Gandhi, de quien, por cierto, se conmemora el aniversario de su muerte el 30 de enero, os presento el siguiente vídeo.















